Si eres amante del té o estás empezando a explorar bebidas saludables, seguramente te has encontrado con estos dos nombres que a menudo se confunden: té verde y té matcha. Ambos parecen similares, incluso comparten el mismo origen, pero hay una gran diferencia entre el té verde y el té matcha que marca la experiencia, el sabor y los beneficios que ofrecen.
En Nawo Routines, el bienestar y la consciencia en cada rutina son el centro de todo lo que hacemos, y el matcha es una parte esencial de ello. Por eso, hoy te contamos todo lo que necesitas saber sobre estas dos bebidas verdes que tanto se mencionan.
El proceso marca la diferencia entre el té verde y el té matcha
La principal diferencia entre té verde y té matcha comienza desde su cultivo y elaboración. Ambos provienen de la misma planta, la Camellia sinensis, pero el proceso que sigue cada uno los hace completamente distintos.
El té verde tradicional se elabora a partir de hojas que se recolectan, se secan y luego se infusionan en agua caliente. Es decir, cuando tomas té verde, solo estás bebiendo el extracto de las hojas.
El matcha, en cambio, se produce de manera mucho más cuidadosa. Semanas antes de la cosecha, las plantas se cubren para protegerlas del sol, lo que incrementa sus niveles de clorofila y aminoácidos. Luego, las hojas se secan, se eliminan las venas y los tallos, y finalmente se muelen en molinos de piedra hasta obtener ese polvo verde intenso tan característico.
Por eso, cuando bebes matcha, estás consumiendo toda la hoja del té, no solo su infusión. Esa es la gran diferencia entre té verde y té matcha: con el té matcha, aprovechas al máximo todos los nutrientes, antioxidantes y vitaminas de la planta.
Nutrientes y beneficios: más concentración, más energía
Una de las razones por las que el matcha ha ganado tanta popularidad es su impresionante perfil nutricional. En comparación con el té verde tradicional, el matcha contiene hasta 10 veces más antioxidantes.
Esa diferencia se debe, nuevamente, a que consumes el polvo entero. Esto significa que recibes una mayor concentración de catequinas (especialmente EGCG), clorofila, vitaminas A y C y aminoácidos como la L-teanina.
Esta combinación no solo potencia tu sistema inmunológico, sino que también promueve una sensación de calma y concentración mental. Mientras el té verde te aporta una dosis ligera de cafeína, el matcha libera su energía de manera gradual, sin los picos y bajones típicos del café.
Si alguna vez te has preguntado cuál de los dos te ayudará más a mantener la concentración o mejorar tu estado de ánimo, la respuesta es clara: el matcha. Esa es una de las razones más importantes de la diferencia entre té verde y té matcha en términos de bienestar.
Sabor y textura: dos experiencias muy distintas
Además de sus propiedades, el sabor es otro punto clave para entender la diferencia entre té verde y té matcha.
El té verde tiene un sabor más suave y herbal, con ligeras notas amargas, ideal para quienes buscan una bebida ligera y refrescante. Por otro lado, el matcha tiene un perfil más intenso y cremoso, con un toque umami que lo hace muy especial.
Esa textura aterciopelada del matcha lo convierte en una opción perfecta para preparar lattes, smoothies o incluso postres saludables. Es un ingrediente versátil que puede integrarse fácilmente a tu rutina diaria sin perder su esencia.
Si te gusta el sabor tradicional del té, el verde puede ser tu aliado. Pero si buscas una bebida con más carácter y beneficios concentrados, el matcha conquistará tu paladar.
Preparación: ritual versus infusión
Otra gran diferencia entre té verde y té matcha es la forma en la que se preparan.
El té verde es sencillo: solo necesitas calentar agua (sin hervirla por completo), añadir las hojas y dejarlas reposar unos minutos. Después, se cuela y está listo para beber.
El matcha, en cambio, tiene su propio ritual. Se prepara batiendo el polvo con agua caliente (nunca hirviendo) hasta que se forma una ligera espuma en la superficie. Este proceso, heredado de las ceremonias japonesas del té, convierte el momento de preparar matcha en un acto de atención plena.
En Nawo Routines, creemos que esta conexión entre el ritual y el bienestar es lo que hace del matcha una experiencia única. No es solo una bebida: es un momento para ti.
Entonces, ¿cuál es mejor?
La respuesta depende de ti y de lo que busques en tu rutina. Si prefieres una bebida suave, fácil de preparar y con un toque refrescante, el té verde es una excelente opción. Pero si deseas una fuente de energía sostenida, concentración mental y un impulso antioxidante, el matcha es tu mejor elección.
En realidad, no se trata de competir, sino de entender la diferencia entre té verde y té matcha y cómo cada uno puede aportar algo distinto a tu bienestar.
En Nawo Routines, el matcha es más que una bebida: es una invitación a conectar contigo, a crear un espacio de calma dentro del movimiento del día a día.
Ahora que conoces la diferencia entre té verde y té matcha, te invitamos a descubrir por qué nosotros elegimos el matcha como nuestro primer producto estrella. Visita nuestra web y encuentra la inspiración para transformar tu rutina en un ritual de bienestar.
Porque cuidar de ti nunca había sido tan verde, tan consciente y tan delicioso.